Cómo catar un vino correctamente

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Cata

¿Conoces las distintas fases que existen para la correcta cata de un vino? ¿Cómo se debe proceder en cada una de ellas? ¿Qué debemos identificar en cada una? No te preocupes, desde Gastronomía y tendencias te animamos a hacerlo correctamente siguiendo unos sencillos pasos. Podrás apasionarte (todavía más) al increíble mundo de los vinos y explorar a través de tus sentidos la infinidad de matices y sabores que este extraordinario producto nos ofrece. De esta manera te guiaremos, de forma sencilla, cómo debes observar, oler, catar el vino correctamente como un autentico experto y como llegar al final para que tú mismo puedas sacar tus propias conclusiones.

Recuerda que debemos mantener una adecuada temperatura para nuestro vino. los Blancos deben estar entre 8 y 12 grados y los tintos entre los 16 y 18 grados. Los sibaritas de las catas prefieren degustar los caldos con temperaturas superiores a las recomendadas, pues afirman que asi se puede percibir, más aun sus matices. Nosotros preferimos la temperatura recomendada.

Descorchamos y servimos, procura no llenar en exceso las copas. Es importante, para poder disfrutar plenamente del vino, utilizar una copa de cierta calidad. Hay expertos que sostienen que es un elemento fundamental a la hora de catar un vino. Una vez abierta la botella, debemos oler el corcho, esto nos dará una buena pista en caso de que no se encuentre en perfectas condiciones. El corcho debe estar ligeramente humedecido, esto significa que la botella se ha guardado correctamente.

Observar el vino, ¿Cómo debemos hacerlo?
Debemos sostener la copa por la base o el tallo, nunca manoseando el cuerpo de la copa, así evitaremos calentar el vino. Inclinar la copa en un ángulo de 45º sobre un fondo claro, preferiblemente blanco, para poder observar a través del líquido. El objetivo de la fase visual es identificar algún posible signo de imperfección en él y evaluar la nitidez, intensidad, color y otras observaciones (lágrimas, burbuja, etc.). A través de la intensidad conseguimos pistas sobre su identidad (especialmente sobre la edad).
La Nitidez nos facilitará información sobre cualquier evidencia defectuosa del vino. La Intensidad es la cantidad de color que tiene el vino. El Color es el nivel de púrpura, rubí, granate, amarillo, ámbar, etc., y es independiente de la intensidad. Otras observaciones que podemos obtener en la fase visual es la lágrima, que nos revela los niveles de azúcar o concentración de alcohol. Las lagrimas del vino son las gotas que permanecen en las paredes de la copa. Cuanto más persistentes y gruesas son, más graduación tiene. En los vinos espumosos, el tamaño y persistencia de las burbujas, son factores a la hora de evaluar la calidad. Sin embargo, algunos vinos pueden mostrar pequeñas burbujas de dióxido de carbono que pueden evidenciar algún defecto.

Oler el vino ¿Cómo hacerlo?
Debemos hacerlo al menos tres veces. Primero acercar la copa en calma (sin agitar) a la nariz, para localizar los aromas primarios. Después, agitaremos ligeramente la copa, para analizar los aromas secundarios desprendidos y, finalmente, con una mayor agitación del vino exploraremos con la nariz sus característicos aromas terciarios.
El objetivo de la fase olfativa es percibir la condición del vino, analizar la intensidad, el desarrollo y el detalle de las características de los aromas y la evolución. Los aromas primarios son muy volátiles, son los procedentes de las uvas, florales, frutales y del terreno. Los secundarios proceden de los procesos de vinificación (levadura, ML, roble). Los terciarios o “bouquet” son los sabores del tiempo, la oxidación, evolución de la fruta, el roble, la edad del vino.

Degustar el vino
A las primeras sensaciones que percibimos cuando llega a la boca se le denomina “el Ataque”. Con la lengua pasamos el liquido de un lado al otro de la lengua y tratamos de apreciar los cuatro sabores básicos: salado, dulce, ácido y amargo. Un vino redondo es aquel que logra el equilibro perfecto entre los cuatro. En segundo lugar se establece la textura (definida con adjetivos como seda, terciopelo o satén), y aquí es donde interviene el tacto. Notaremos suavidad o untuosidad como factores positivos, o astringencia y rugosidad como negativos.
Analizaremos en tercer lugar la vía retronasal. Se puede sorber un poco de aire con el vino en la boca y una vez que tragamos el vino expulsamos el aire por la nariz. Si durante un tiempo percibimos las mismas sensaciones, diremos que ese vino es de larga retronasal. Posteriormente destacaremos qué final nos ha dejado el vino. Puede ser tánico, ácido, etc… puede no tener un final muy definido, incluso puede tener un final poco agradable. Según la persistencia de ese final se puede hablar de un vino corto, mediano, largo, incluso muy largo.

Para nosotros, lo más divertido resulta abrir una botella con los amigos y comentar las sensaciones que nos producen a cada uno. No olvides que si vas a catar varios vinos lo ideal es que se comience por los vinos más jóvenes y al final los más contundentes o más envejecidos. A disfrutar de vuestra Cata, Salud Amigos!

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Una respuesta a Cómo catar un vino correctamente

  1. José 28 abril, 2016 a 11:09 am #

    Gran aporte, si señor. Yo estoy aprendiendo a catar los caldos y este articulo es muy claro e interesante,gracias.

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