Como servir correctamente un Vino Espumoso

En estas fechas abriremos seguramente más de una botella de espumoso en nuestras casas. Disfrutar de los vinos espumosos es muy habitual en estas fiestas, aunque bajo nuestro punto de vista, se pueden disfrutar perfectamente durante todo el año pues maridan divinamente con multitud de platos. No todo el mundo sabe servirlo de manera correcta ya que para muchos, el espumoso es solo para brindar en Navidad, en un cumpleaños, en una boda… Por eso es normal que al estar tan poco habituados a beberlo, no tengamos mucha idea de cómo servirlo correctamente, pero no os preocupéis, que vamos a solucionar este asunto gracias a al artículo sobre el protocolo a seguir para servir los espumosos que os traemos hoy.

Seguramente has pensado que no tiene mucha ciencia descorchar una botella y lo haces de manera casi automática, pero posiblemente estés cometiendo algún error, fruto de la falta de información al respecto. Verás:
Primeramente vendría bien recordarte que NUNCA se debe romper la armonía entre el vino y el gas carbónico, a diferencia de otros vinos resulta fundamental en los espumosos, ya que es su principal característica. Por ponerte un ejemplo ¿qué te parecería tomar una bebida de cola sin apenas gas? Pues que se torna en una bebida extremadamente dulce e intragable, verdad?

Algo parecido le pasa a los espumosos, por eso debemos intentar conservar el máximo tiempo posible la burbuja que posee. No hay que olvidar que su carbónico ha sido fruto de la fermentación en botella y por tanto, es totalmente natural. De hecho la burbuja es más fina cuanto más tiempo ha estado en crianza. Una burbuja fina denota siempre calidad.

La temperatura también juega un papel fundamental dentro del protocolo del espumoso. No podemos pretender servirlo a cualquier temperatura y esperar que esté delicioso. Partimos de la base de que se debe degustar a unos 8 grados en boca. Por debajo de esa temperatura perderemos burbujas y aromas, y por encima de ella, aumentará en exceso la espuma y se arruinan los aromas.
Si lo mantenemos a 6 grados antes de llevarlo a la mesa, a la hora de servirlo alcanzará perfectamente un par de grados más, por eso mantenerlo en la zona baja del refrigerador suele ser una buena opción. Nunca en el congelador.

El próximo paso, es decidir qué copa vas a utilizar. La más típica es la llamada flauta, de forma alargada y estrecha, de cristal, y aunque conserva bien la temperatura no nos permite apreciar la fase olfativa, por su exagerada estrechez. Lo más recomendable, según los expertos, es utilizar copas tulipas, que tienen la boca más ancha y la base más estrecha. De esta forma no se pierde temperatura, ni gas y a la vez deja apreciar su fase olfativa.

Para abrir la botella debemos desatar el alambre y darle algo de holgura pero no retirarlo, de este modo controlaremos mejor la salida del corcho, agarrándolo al utilizar toda la mano. Quitando los alambres, solo podríamos agarrarlo por la cabeza.

Posteriormente inclinaremos la botella unos 45º, de este modo el tapón saldrá más despacio y hará menos espuma. La superficie que ofrece el líquido para que escape el gas es mayor, y al abrir la botella la presión será menor.

Después sacaremos el corcho poco a poco, girando la botella por su base en lugar de girar el corcho, intentando que haga el menor ruido posible. Si abrimos la botella dejando que el gas salga rápidamente, con un sonoro ¡PUM! derramaremos líquido y obtendremos mucha más espuma y además quedará poco elegante. La burbuja, al abrir la botella con cuidado, termina siendo más delicada y duradera.
Para servir el espumoso en la copa lo haremos en 2 pasos. Un error de principiante suele ser intentar llenar la copa de una sola vez. Primero servimos un poco, nunca más de un tercio de copa, esperamos hasta que la espuma desaparezca y continuamos sirviendo suavemente hasta las dos terceras partes de la copa.

Para sujetar nuestra copa con cierto estilo, hay que sostenerla por el tallo. Esto, no sólo evitará las huellas de los dedos sobre el balón, sino que también impedirá que el espumoso se caliente demasiado deprisa, debido al calor de la mano.

Una botella suele dar para 6 copas aproximadamente, depende de lo llenas que sirvas las copas. Esto te servirá para calcular cuánto quieres que te rinda la botella.

Inmediatamente después de servir a nuestros invitados, es aconsejable mantener la botella bien fría en todo momento. Para ello suele servirse metida en una cubitera llena de hielo o agua muy fría. Si no tienes una cubitera a mano puedes utilizar una manga enfriadora. En nuestra tienda, en el apartado de Regalos y Accesorios podrás encontrar ambas.

Recuerda, que si dejásemos la botella directamente sobre la mesa se calentaría y las burbujas se escaparían con mucha más rapidez, pero al estar metida en frío la pérdida de gas es mucho más lenta.

A propósito, lo de la cucharita en la boca de la botella para guardar el espumoso no consumido es un mito, el gas saldrá igual. Para evitar la salida de gas deberás usar un tapón que cierre herméticamente, y evite la salida de gas. Los tapones de vacío son ideales para conservar los vinos sin gas, pero no son útiles en los espumosos. Por eso existen tapones específicos para espumosos, que podrás encontrar en nuestra sección de Regalos y Accesorios.

Y tal y como decía Napoleón: “En la victoria lo mereces y en la derrota lo necesitas”. Salud Amigos.

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2 Respuestas a Como servir correctamente un Vino Espumoso

  1. antonio 13 abril, 2016 a 9:38 pm #

    Gracias por la esplicaciones de como conservar el vino cosas que pasamos por alto desde ahorra espero saborear el vino espumoso con su justa temperatura y copas apropiadas

    • Administrador 28 abril, 2016 a 11:11 am #

      Gracias Antonio. La verdad es que la temperatura y las copas son muy importantes. Un saludo.

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