Sales gourmet: más sabor y color

La sal es fundamental en la cocina, sirve para potenciar, de forma natural, el sabor de los alimentos pero es mucho más que un simple condimento. Es muy importante para la salud, pues es la mejor fuente dietética de dos elementos imprescindibles para el funcionamiento de nuestro organismo: el sodio y el cloro.

Como conservante ha sido fundamental para el desarrollo de la humanidad a lo largo de la historia, ya que permitía la preservación de los alimentos. De hecho, en la antigua Roma era un producto muy valioso, casi tanto como el oro. A los soldados romanos se les asignaba una remuneración específica para comprar sal (el solarium), que posteriormente derivó hasta nuestros días en la palabra “salario”.

Aunque se le atribuyen alrededor de 14.500 usos, hoy vamos a hablar solamente de su uso culinario.

Hasta hace poco tiempo, en la cocina sólo se hablaba de sal gorda y fina, y sus usos limitados a la fina, como sal de mesa, y la gorda, con granos más enteros y gruesos, fundamentalmente para condimentar carnes asadas o para cocinar pescados a la sal.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte el mercado se ha llenado de sales para todos los gustos. Sales gourmet en escamas o en cristales, blancas, grises, negras o rosas, marinas o de roca, que proceden de todos los rincones del mundo.

Los cocineros más vanguardistas valoran su interés gastronómico y el mercado acoge cada vez más y mejores variedades. Resulta innegable, que un pequeño “toque” de alguna de estas sales otorga a nuestros platos un punto de sabor y exquisitez. Existen también algunas versiones ahumadas, en que las sales se ponen sobre humo de determinadas maderas nobles y con las que se consigue dar a los platos un peculiar toque.

La Sal Maldon es probablemente la más conocida de todas y aunque su consumo es ya muy popular, comenzó utilizándose en la alta cocina. Es una sal marina que procede de las milenarias salinas de Maldon, en el condado de Essex (Inglaterra), no se suele recolectar todos los años debido a que es necesario que existan unas condiciones climatológicas apropiadas, su elaboración es puramente artesanal y laboriosa. Se presenta en escamas y tiene una gran pureza natural y un fuerte sabor salado, sin amargor. Se disuelve con facilidad por lo que es recomendable añadirla en el momento de servir el plato. Tiene también una buena versión ahumada con madera de roble.

La Sal Rosa del Himalaya es una sal de roca de gran pureza que debe su característico color rosado a su alto contenido en hierro. A veces hay que molerla antes de utilizarla, pues es de grano grueso y bastante dura, con un fino gusto salado. Presenta algunos toques amargos y es apta para todo tipo de platos.

La Sal Negra de Hawai es una sal marina que debe su color negro a las rocas de lava negra que se añaden al agua de los estanques para que los cristales se impregnen del carbón activo que contiene esa lava y al que se atribuyen propiedades digestivas y antitóxicas. Con un ligero sabor a avellana, su color le da un toque original a cualquier tipo de plato, especialmente a pescados o mariscos.

La Sal Murray River son cristales de sal de color rosa que se obtienen en los estanques salinos del río Murray, el más importante de Australia. Su tonalidad se la da un alga que se encuentra en esas mismas salinas subterráneas. De sabor muy suave, se deshace rápidamente en la boca. Hay que añadirla al final y va muy bien para carnes y pescados a la brasa, patatas asadas o para ensaladas de tomate.

La Sal de Ibiza es recogida de forma exclusiva en el parque natural de SesSalines, es un producto totalmente natural. No contiene ningún tipo de aditivos ni conservantes y no ha sido sometida a refinado alguno. De sabor exquisito, probarla es descubrir a qué tiene que saber realmente la sal. Es una sal marina de muy alta calidad que se produce de manera totalmente natural. La flor de sal, de color blanco tirando a rosa pálido, tiene un sabor aromático y sutil. Contiene 80 minerales esenciales y oligoelementos beneficiosos para nuestro organismo, como el magnesio, el yodo, el selenio y el flúor, entre otros.

La Sal zafiro de Persia es recogida en una mina de montaña antiguamente bañada por el mar. La milenaria sal azul zafiro de Persia es una sal blanca con espectaculares cristales azules. Este azul-malva no se debe a la presencia de un componente particular de la sal sino que procede de la fosilización natural de algunos de sus cristales. La formación de tales cristales solamente es posible en unas condiciones climáticas y atmosféricas de altitud, presión y humedad muy particulares.

Visto lo visto, no es de extrañar que el blanco haya dejado de ser el color por excelencia de la sal. En nuestra Tienda on-line las tenemos rosas, negras, amarillas, azuladas… ¿Y en cuanto al precio? No son económicas, no; pero cunden mucho porque no son sales para cocinar, se perdería todo su sabor. Deben usarse al final de la cocción y en muy poca proporción, el contraste que ofrecen en los platos, además de su sabor, resulta una combinación exquisita.

, ,

Todavía no hay comentarios.

Deja un comentario